Nuestra historia
Empezó por leer una etiqueta
Voltea cualquier frasco de crema de cacahuate del súper mexicano y vas a encontrar azúcar, casi siempre entre los tres primeros ingredientes, y aceites vegetales que solo están ahí para abaratar y estabilizar. Nos pareció absurdo: el cacahuate ya trae todo lo que hace falta.
Speanut arrancó en una cocina, con un molino doméstico y un costal de cacahuate. La primera tanda salió mal: demasiado tostado, con un amargor que no se iba. La segunda quedó cruda. Alrededor de la tanda quince encontramos el punto, y ese perfil es el que sigue en el frasco que vendemos hoy.
Lo que aprendimos en ese proceso definió la marca. La primera presentación, Light, es literalmente cacahuate y nada más: sin azúcar, sin stevia, sin aceite. Es la prueba de que una buena crema no necesita ayuda.
Las otras tres nacieron de las peticiones de quienes ya la compraban. Crunchy para quien extraña la textura. Cocoa y Chocolate Amargo para el antojo de postre, pero resueltas con stevia en vez de azúcar, para que los macros no se muevan.
Seguimos produciendo en lotes cortos y seguimos revisando el cacahuate a mano. No es la manera más eficiente de hacerlo. Es la única que conocemos que da el mismo resultado cada vez.

Cómo la hacemos
Cuatro pasos y ninguna prisa
Selección del cacahuate
Trabajamos con cacahuate mexicano, comprado por lote y revisado a mano. El grano partido o descolorido no entra: en una crema de un solo ingrediente, cualquier defecto se prueba.
Tostado lento
Tostamos a temperatura moderada durante más tiempo del que sería rentable. Ese es el paso donde nace el aroma; acelerarlo da un producto amargo y plano.
Molienda larga
El cacahuate pasa varios minutos en el molino hasta que su propia grasa lo convierte en crema. No agregamos aceite: si la textura queda bien, es porque el grano la dio.
Envasado en lotes cortos
Envasamos en frascos de vidrio de 300 g y etiquetamos por lote. Preferimos producir seguido y en poco volumen que tener inventario meses en bodega.
Lo que no vamos a hacer
- Agregar azúcar para bajar el costo del ingrediente principal.
- Usar aceite de palma o aceites hidrogenados para que no se separe. Que se separe es normal: revuelve.
- Poner conservadores para estirar la vida de anaquel más allá de lo razonable.
- Cambiar la fórmula sin avisarlo en la etiqueta y en este sitio.